Voces de la comunidad forense

 Primer  periódico  virtual  de  divulgación  pericial  en  México

Edición No. 4, Mes de Diciembre del 2004

México DF

 

La Investigación de

Incendios Forestales

 

 

Como en todas las disciplinas de investigación criminalística, en el caso de los incendios forestales, pueden quedar vestigios que identifiquen a su autor o autores o sirvan para caracterizar una actividad incendiaria recurrente con vistas a resolver todos los siniestros imputables a un mismo autor.

Dichos vestigios son siempre útiles, a veces muy útiles y en algunos casos imprescindibles.

Por tanto, su localización, preservación y levantamiento, han de estar rodeados de una serie de cautelas, formalidades y garantías que eviten su alteración y subsiguiente inutilización como medio de prueba.

La pluralidad de medios que intervienen en un siniestro forestal hace muy fácil que dichos vestigios se vean alterados o incluso desaparezcan. Esto es inevitable en unos casos o perfectamente evitable en otros.

Para el personal de extinción, que por razones obvias son los primeros en acceder a pie de fuego, los mandamientos son:

1º. No tocar.

2º. Preservar y comunicar.

En la medida que los mandos de extinción vayan generando costumbre en su efectivos, de respetar cualquier vestigio relacionado con el origen del fuego y de realizar los primeros actos de preservación, la primera parte de las garantías para la prueba material de la causa o del causante ya estarán aseguradas.

El investigador especializado tiene también mandamientos insoslayables:

1º. Localizar y preservar.

2º. No tocar, describir y fotografiar, para fijar la localización respecto de punto de inicio.

3º. Saber cuándo debe abstenerse de levantar, o practicar, el levantamiento con todas las garantías, dejando constancia de ello en acta muy bien detallada.

NOTA. Si el vestigio concreto entra en la esfera de otra especialidad que requiera cualificación especifica, para mayor garantía, el investigador de lo forestal debe abstenerse y dar paso al otro especialista. El investigador que ofrece mayor garantía es el que sabe apartarse a tiempo.

Elementos de interés para incorporar a la prueba material de la investigación:

1º. Medio de ignición si lo hay.

2º. Acelerantes de la combustión detectables analíticamente.

3º. Elementos con huellas dactilares del autor o autores.

4º. Restos biológicos en el medio y elementos personales del autor.

5º. Cualquier otro elemento relacionable con el origen del fuego y su autoría.

Los elementos que por razones objetivas no puedan ser incorporados a la prueba material, se describirán y se deberán tomar fotografías con el mayor detalle posible.

MATERIAL.

- Guantes quirúrgicos siempre, a veces conviene que sean estériles por óxido de etileno (restos biológicos)

- Utillaje de acero inerte o acero inoxidable, siempre lavados con agua destilada y jabón o cualquier otro procedimiento de mayor garantía entre toma y toma. (Pinzas, tijeras, bisturís, paletas, azadillas, punzones, etc.).

- Imán y plástico alimentario.

- Recipientes acordes a cada necesidad, en algunos casos estériles. Para muestras de terreno con posible presencia de hidrocarburos es muy recomendable usar envases de cristal con goma para cierre hermético.

- Neveras portátiles.

- Bolsas de plástico con cierre hermético y sobres con air-bag.

- Laca.

MEDIOS DE IGNICIÓN.

El medio de ignición mas sofisticado y de mayor empleo en el inicio de los fuegos es el mechero o encendedor, y como es natural, este vuelve al bolsillo. No obstante, en ocasiones se localizan los restos de elementos como colillas, cerillas, partículas metálicas, mechas o restos de los artilugios más variados. No hay un tratamiento único para tanta diversidad por lo que se reseñan los más habituales.

- Colillas, cerillas, papeles u otros elementos carbonizados que objetivamente constituyan el medio de ignición. Suele quedar el molde carbonizado y este puede deshacerse durante la recogida siendo totalmente inútil. Con laca puede fijarse su estructura antes de recogerlo. Salvo que constituyan partes de un medio de ignición en incendio provocado no suelen recogerse. Si conviene recogerlo, observar las precauciones generales y depositar en envase limpio, precintado y etiquetado.

- Elementos consistentes. Son frecuentes los restos de bengalas, carcasas de fuegos de artificio y elementos de parecida consistencia. Recoger con las precauciones generales y depositar en envase limpio, precintado y etiquetado.

- Incendios causados por proyección de fragmentos candentes no detectables microscópicamente. Determinadas actividades como la soldadura, el corte con sopletes y radiales, averías en sistemas de frenado de trenes, etc., dejan como vestigio en los puntos de inicio, pequeñas partículas no detectables microscópicamente y que algunas son de micras. Suelen ser de hierro y por tanto adheribles al imán (1). Para recogerlos basta cubrir el imán con un plástico que no pueda aportar contaminación alguna y acto seguido se rastrea el punto de inicio. Para envasarlo basta retirar el imán y las partículas se desprenden.

(1). No es frecuente otro tipo de metales en el origen de los siniestros. La falta de adherencia al imán solo dejaría como alternativa la toma de muestra superficial o el tamizado.

- Papeles parcialmente quemados utilizados como medio de ignición, como parte de él, o como simple combustible de iniciación. Son muy interesantes por cuanto existe la posibilidad de que presenten huellas dactilares aún cuando su extracción sea muy complicada para los especialistas. Debe evitarse la manipulación y es aconsejable que sean los especialistas en huellas (peritos en dactiloscopía), quienes los levanten o hacerlo bajo sus indicaciones. En otro caso, conviene preservarlos en envases rígidos transpirables.

Como norma, el incendiario parte del presupuesto de que todo quedará reducido a cenizas, pudiendo cometer el error anterior o el de emplear papeles con textos que nos acerquen a él, siendo esta otra de las razones para preservar debidamente dicho vestigio.

- Incendios de origen eléctricos. Por rotura de conductores, por caída de apoyos, por contacto directo o distancia crítica a los conductores, la vegetación forestal prende como consecuencia del arco eléctrico subsiguiente. Una vez verificado que el punto de arco eléctrico coincide con el de inicio del incendio, puede ocurrir que el conductor sea utilizable, por tanto, cortar un fragmento del mismo podría crear un quebranto innecesario. Conviene dejarlo a criterio del Juez que deba entender del asunto en la fase de instrucción.

En el caso de que el tramo con puntos de contacto e indicios de arco sea desechable, se asegurará su incorporación como evidencia material, bastando los útiles de los propios operarios de la compañía que de inmediato acudirán a reparar.

Además de los conductores del tendido, la vegetación afectada y el suelo pueden presentar indicios. Trozos de rama con quemaduras internas y el típico recorrido del "gusanillo" del arco pueden aportarse. Cuando el contacto es prolongado con el suelo, suele producirse el "hormiguero" o punto donde se funden las piedras y el suelo, quedando una especie de agujero vitrificado. Extraído con útiles adecuados puede aportarse como evidencia física.

Sigue en la siguiente página..  

   

¿Qué son las Ciencias Periciales?

 

Etimológicamente significan el saber o conocimiento de la pericia. Son sinónimo de Ciencias Forenses o Ciencias Auxiliares del Derecho Penal.

 

La práctica forense es multidisciplinaria

Es equivocado pensar que sólo los abogados y los médicos llevan a cabo prácticas forenses en su desarrollo profesional.

“Forense”, es un concepto que se relaciona a los tribunales y a sus audiencias; y a los procedimientos legales aplicados a ellos.

Cualesquier persona que tenga un amplio conocimiento especializado en alguna ciencia o arte, puede prestar auxilio a las instancias públicas en el quehacer de la administración de justicia, es decir en la práctica forense.

Página 1